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| Fernando Gómez |
sábado, 26 de abril de 2014
Morbo
El morbo es un deporte malsano practicado y disfrutado por
muchos elementos de nuestra especie. Como en la jungla, esperan frente al
ordenador, “agazapados entre la maleza”.
Observan las vidas de sus “amigos”, nos vigilan y si no
quieren saber nada de nosotros basta con que el dedo índice, el de señalar,
haga un clic para acusar o denunciar. A eso se le llama “bloqueo”. Nos prohíben
tener acceso a sus muros (bonito término); con mucho genio, cara de pocos
amigos, sensación de grandeza y superioridad ganada desde el anonimato, nos
borran para siempre de su lista de Facebook; ya no les podremos saludar ni ver
nunca más pero..., ellos no pueden resistir el morbo y se las ingenian para
poder ver nuestros movimientos cual vecin@ curioso sin vida propia. Disfrutan
como “cochinillos” fisgando y retozando en el barro.
Destrozar anímicamente al personal es un objetivo importante
para los morbosos. Te piden amistad, les acoges, miras cuantos amigos tienes y
caes en la cuenta que nunca en tu vida tuviste tantos. Eres feliz unos cuantos
días hasta que la bestia humana asoma la cabeza. Cuando quieres compartir con
todos ellos tus alegrías o trabajos llega la gran criba en términos bíblicos:
”Las aguas se abrieron” pero no para salvarse todos...NO, sino para escaquearse,
los que quedan son los amigos de verdad, los que entienden que si trabajamos
como equipo ganaremos todos. Los morbosos van a su rollo. -la envidia es muy
mala-.
El morbo se ha extendido hasta los partidos políticos que,
al parecer, han tomado buena nota de los reality show.
Un punto básico para que un reality show funcione es,
exhibir las miserias ajenas y de eso vamos ya suficientemente sobrados para
alimentar nuestro morbo hasta el punto de sentirnos superiores ante los
“desgraciados” (políticos, responsables de grandes empresas y fortunas) que
están en la cárcel o imputados a la espera de juicio.
Para aliviarnos de tantos sinsabores y disfrutar de esta
maravillosa vida decidimos invertir algo de nuestro escuálido peculio con
entradas para conciertos, fútbol, espectáculos... ¡Nos merecemos un poco de
distracción! No ha sido decisión nuestra aunque lo parezca; una vez más nos han
manipulado para ir a... ¿Donde va Vicente?, donde va la gente.
lunes, 3 de marzo de 2014
ORBS
http://vegamediapress.com/not/7313/el_fenomeno_orbs/
Necesitamos creer o existen fenómenos imposibles de ver a simple vista por el ojo humano. Visionando algunas fotografías en ellas hay manchas circulares blancas, llama mucho la atención este fenómeno puesto que donde se tomaron las fotos no llovía, no había polvo ni tampoco hacía mucho frió que propiciara una posible condensación de calor provocando humedad en la lente por el cambio brusco de temperatura. Las esferas circulares y blancas por si sólo no llaman la atención, ¡No!. Lo realmente llamativo e inquietante son unas manchas mucho más compactas donde la energía parece poder tocarse, además, en su interior se pueden apreciar distintas formas.
Buscando información sobre estas manchas, en wikipedia podemos encontrar esta explicación: “El termino Orbs (del ingles Orb) es el nombre popular dado a anomalías visuales inesperadas que aparecen en fotografías y videos el termino técnico es artefacto. Estas anomalías suelen ser redondas y luminosas y sus causas mas habituales son la suciedad de la lente o sensor de la cámara, el efecto retroreflector de un flash o de luces en alguna partícula en suspensión (polen, gotas de agua, polvo, insectos...) que provoca que la luz reverbere provocando aberraciones ópticas.”
Necesitamos creer o existen fenómenos imposibles de ver a simple vista por el ojo humano. Visionando algunas fotografías en ellas hay manchas circulares blancas, llama mucho la atención este fenómeno puesto que donde se tomaron las fotos no llovía, no había polvo ni tampoco hacía mucho frió que propiciara una posible condensación de calor provocando humedad en la lente por el cambio brusco de temperatura. Las esferas circulares y blancas por si sólo no llaman la atención, ¡No!. Lo realmente llamativo e inquietante son unas manchas mucho más compactas donde la energía parece poder tocarse, además, en su interior se pueden apreciar distintas formas.
Buscando información sobre estas manchas, en wikipedia podemos encontrar esta explicación: “El termino Orbs (del ingles Orb) es el nombre popular dado a anomalías visuales inesperadas que aparecen en fotografías y videos el termino técnico es artefacto. Estas anomalías suelen ser redondas y luminosas y sus causas mas habituales son la suciedad de la lente o sensor de la cámara, el efecto retroreflector de un flash o de luces en alguna partícula en suspensión (polen, gotas de agua, polvo, insectos...) que provoca que la luz reverbere provocando aberraciones ópticas.”
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Gracias Crisis,
Jordi Linares Lorenzo,
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VIVENCIAS DE UN COMERCIAL
domingo, 21 de julio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
Prólogo de ¡Gracias...Crisis ! Vivencias de un comercial
PRÓLOGO
“Crisis? What Crisis?” (“¿Crisis? ¿Qué crisis?”) Es el
título del primer álbum estadounidense de un famoso grupo británico
con el que se ironizaba-o así lo entiendo yo, al menos- sobre los
continuos anuncios de debacle económica y social preconizados en la
década de los setenta del siglo pasado. Fenómeno que, por otra
parte, ha ido sucediéndose en casi todas las décadas de los últimos
siglos en las diferente civilizaciones humanas.
En cualquier caso es innegable que, de crisis, las ha habido y las
hay de todas las maneras y modelos: crisis personales, emotivas, de
identidad; crisis relacionadas con determinadas edades; crisis de
pareja, matrimoniales; crisis profesionales, laborales, vocacionales;
crisis culturales, artísticas, generacionales; crisis políticas,
administrativas, de estado; crisis colectivas, de guerra,
humanitarias…¡No acabaríamos nunca!
(Incluso hay, con el plural en inglés del término-“crises”-,
una supuesta materia lunar de carácter metafísico que dio pie a
otro excelente disco de un músico de grandes proporciones que se ha
dejado llevar en los últimos tiempos por un extenuante mimetismo de
si mismo… ¡Pero esa es otra historia!)
Ante ese panorama generalizado de crisis de diversa índole,
podríamos afirmar, sin temor a equivocarnos demasiado, que la vida
misma es una sucesión de diferentes crisis, de mayor o menor calado,
y que cada cual se las ingenia para campearlas de la mejor manera
posible.
Con una propiedad añadida: las crisis nunca vienen solas, siempre en
pareja, trío o cuarteto. Y si no que se lo digan a Álvaro Picó, el
protagonista del libro que nos ocupa. Verdadero Lazarillo del siglo
XXI, nuestro hombre transita por una sociedad infestada de hipocresía
y prevaricación; como Buscón moderno, a la captura de aquel amo
ecuánime que le pague un salario digno; o cual Ulises solitario,
perpetuamente acuciado por el canto de sirenas de las empresas
fantasma.
Y luego está el factor psicológico…
Desde siempre, se ha destacado la capacidad de algunos artistas
masculinos para elaborar, con milimétrica precisión, retratos
idiosincrásicos de la feminidad: Flaubert y Leopoldo Alas en la
literatura; y George Cukor o el propio Almodóvar, en el cine, son
ejemplos paradigmáticos. En esta ocasión es una mujer, Mª Ángeles
Gabaldá, la que capta las peculiaridades de lo masculino con detalle
que en algunos momentos se antoja quirúrgico, casi radiográfico. En
este sentido no puedo por menos que referirme al capítulo de la
playa, donde cualquier machito que se precie- y aquí me incluyo,
para bien o para mal- se sentirá identificado de manera irremisible,
hasta la extenuación, con el retrato del machismo solapado, del
orgullo por mantener imagen impecable de uno mismo a pesar de la
deplorable realidad, y de la inevitable tendencia a compararse con
los individuos del mismo género, característica no exclusivamente
femenina, a pesar de los tópicos.
Nos hallamos, pues, ante una obra de apariencia liviana y trasfondo
abismal, que va creciendo poco a poco en la conciencia del lector,
paulatinamente subyugado por una narrativa demasiado aposentada en la
actualidad para ser razonablemente obviada.
¡Gracias, Gabaldá!
Francesc Aguilar*
Licenciado en Física, profesor de secundaria y productor de radio
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